Hay una sensación que define bastante bien el suelo radiante: la de entrar en una habitación y que te cueste localizar de dónde viene el calor. Y es que no hay a la vista un radiador muy caliente ni una corriente que lo impulse. Es el propio suelo el que actúa como emisor y se ocupa de repartir la energía por la estancia. ¡En Insogal conocemos a la perfección esta sensación! Y es que somos instaladores de suelo radiante en Vigo, así que estamos perfectamente capacitados para convencerte de que, efectivamente, ha llegado el momento de instalarlo para que tu casa se sienta más cálida.
1. El calor se reparte por una superficie enorme
En lugar de concentrar la emisión en varios radiadores, el suelo radiante utiliza una superficie mucho mayor para ceder calor. De esta forma, se favorece una distribución más uniforme en la habitación y se reducen esas diferencias tan típicas entre una zona próxima al emisor y otra más alejada.
Lo notarás especialmente en estancias amplias: desde Insogal te podemos confirmar que el confort deja de depender tanto de dónde estés sentado respecto a un radiador.
2. Trabaja con agua a menor temperatura
Un sistema hidráulico de suelo radiante está diseñado para funcionar con temperaturas de agua inferiores a las utilizadas habitualmente por radiadores convencionales.
Sobre este asunto, nuestros especialistas en suelo radiante en Vigo sitúan de forma orientativa el agua de estos circuitos entre 30 y 45 °C, dependiendo de la instalación. Precisamente por eso combina especialmente bien con bombas de calor de aerotermia, que ofrecen un buen rendimiento trabajando a baja temperatura.
3. Te olvidas de los puntos de calor concentrado
Quien está acostumbrado a los radiadores conoce la escena: cerca del emisor sobra calor y en determinadas zonas de la habitación todavía apetece subir el termostato.
Con una instalación de suelo radiante bien dimensionada, la emisión se distribuye bajo el pavimento, generando una sensación térmica más homogénea y evitando depender de varios focos localizados.
Además, al quedar integrado bajo el suelo, recuperas las paredes que ocuparían los radiadores.
¿Quieres disfrutar de todos los beneficios del suelo radiante en Vigo?
Para instalar suelo radiante hay que hacer un buen diseño, cálculos precisos y tomar decisiones que solo barajan los profesionales. ¡No basta con colocar tuberías bajo cualquier pavimento!
Por eso mismo, si estás reformando o preparando una vivienda nueva, contacta con nosotros. Podemos estudiar la instalación de suelo radiante en Vigo y su combinación con aerotermia u otras fuentes de calefacción con las que trabajamos. ¡El próximo invierno nos podrás confirmar que fue una magnífica decisión!